Las llantas inteligentes serán más comunes en los próximos cinco años y aparecerán por primera vez en vehículos eléctricos, mencionó Jukka Kasi, Vicepresidente de Producto y Marketing de Nokian Tyres. También los vehículos de conducción autónoma se verán beneficiados con esta tecnología al comunicarse las necesidades de seguridad derivadas de las condiciones del camino, volviéndose un sensor fundamental para salvaguardar la integridad del vehículo y sus pasajeros.

“La automatización del tráfico está avanzando, lo que también establece nuevos requisitos para los neumáticos de automóviles” dijo la compañía. “A las características de seguridad ya conocidas como el agarre sobre hielo y la resistencia al deslizamiento sobre agua, se unirá la tecnología que produce datos en tiempo real”.

Cuando la información recibida de las llantas se combina con datos climáticos por ejemplo, el sistema de información a bordo del vehículo puede formar una imagen de las condiciones de conducción prevalecientes y podría ajustar la conducción en consecuencia. Los sensores en las futuras llantas también podrían monitorear el desgaste de los neumáticos, la presión de inflado y la temperatura dentro del neumático.

Las llantas inteligentes también permitirán nuevos modelos de servicio relacionados con ese mercado además de informar a los conductores cuándo deben ser reemplazados. A medida que las llantas se desgastan, los sensores pueden notificar al distribuidor más cercano para entregarle un nuevo juego o incluso colocarlas en su vehículo.

“En el futuro, las llantas seguirán desgastandose y requerirán reemplazo. Sin embargo, comprar un nuevo juego de llantas puede volverse más fácil e imperceptible que antes” dijo Mika Penttilä, Jefe de Tecnología Digital de Nokian Tires.

Las llantas pueden transmitir los datos de desgaste al sistema de información a bordo que notifica al conductor que pueden usarse de forma segura durante otros tres meses, dijo la compañía. Al mismo tiempo, el sistema les indica que se comuniquen con el distribuidor de neumáticos más cercano y les proporciona su información de contacto. Esto sería similar a cómo los automóviles actuales pueden notificar al conductor que se están quedando sin combustible y proporcionar orientación de navegación a la estación de servicio más cercana. 

El mantenimiento preventivo será especialmente importante a medida que aumente la popularidad de los vehículos de uso compartido, especialmente una vez que los vehículos autónomos se vuelvan comunes.

Aunque la tecnología aún se está desarrollando, ya se encuentran disponibles diferentes soluciones de sensores y llantas inteligentes. Los sensores de presión y monitoreo de neumáticos (TPMS por sus siglas en inglés) ya son bien conocidos por los consumidores, pero hasta ahora la tecnología más avanzada se ha reservado para uso profesional. Por ejemplo, Nokian Tyres Intuitu es un concepto para la agricultura que combina llanta con sensores integrados y una aplicación móvil para la recopilación de datos.

Fuente: Automotive Fleet, Nokian