Así como los autos reemplazaron las carrozas y carretas, los autos eléctricos reemplazarán a los de combustión interna en la vida de los conductores. Es una tendencia que se presentará tanto en la movilidad personal, como la comercial.

El COVID-19 provocó una caída del 20% en las ventas mundiales de vehículos ligeros en 2020, a unos 70 millones, pero se recuperarán en 2021. China actualmente lidera el uso de coches eléctricos, pero es cuestión de tiempo para que sea un estándar en todo el mundo.

Transitar hacia la tecnología de conducción eléctrica es más complejo de lo que se cree, la arquitectura del vehículo es distinta y sus capacidades son más amplias, se podría entender como una computadora con ruedas. Es importante mencionar la necesidad sobre un replanteamiento profundo en infraestructura y servicios de mantenimiento.

En 2021 empieza una fuerte carrera comercial en torno al futuro electrificado en la industria automotriz.

.El creciente precio de las acciones de Tesla, ahora el fabricante de automóviles más valioso del mundo, proporciona un gran incentivo para que los titulares y los recién llegados se pongan al día. Tesla puede ser líder en tecnología y software de baterías, pero para que esas ventajas se mantengan debe demostrar que el “infierno de la producción” está detrás. El jefe de la empresa, Elon Musk, sueña con fabricar 20 millones de automóviles al año. La ampliación de la fabricación ha causado a Tesla sus mayores dolores de cabeza

El software podría ser uno de los principales retos de la industria. Los automóviles eléctricos requieren un software integrado, no sólo para garantizar que las baterías y los motores funcionen juntos para proporcionar el mejor rendimiento, sino también para conectar el automóvil al mundo exterior.

Pasar de la ingeniería mecánica al desarrollo de software y proporcionar los servicios de movilidad que los clientes demandarán cada vez no es el único desafío. Los titulares también deben reducir las inversiones en tecnología de motores de combustión y hacer las alianzas necesarias para ponerse al día con las baterías y el software. Espere más empresas conjuntas e inversiones en nuevas empresas, ya que intentan compartir costos, alejarse de la energía del petróleo y aportar nuevas ideas.

En la industria automotriz eléctrica entran más factores a considerar, por ejemplo, ahora los bits y los bytes son tan importantes como los frenos y la carrocería. No se trata solo de un vehículo funcional en lo manejable con el volante, sino en lo inteligente, en las funciones de su software, en la conectividad y muchas otras cosas.

Estamos por descubrir si empresas rivales de Tesla, como Fisker, Lucid y Nikola, o Li, Nio, WM Motor y Xpeng, en China, o incluso los grandes fabricantes tradicionales, serán capaces de estar a la altura. 

Fuente: The Economist