La empresa china Chufangagri presentó un nuevo helicóptero autónomo de fumigación llamado 3WQF170. Este helicóptero puede rociar cultivos durante largos períodos de tiempo con alta eficiencia y bajo mantenimiento.

Con el surgimiento de la tecnología de vehículos aéreos no tripulados (UAV), la industria agrícola recurre cada vez más a los drones para realizar tareas que los tractores y otras máquinas con ruedas no pueden.

Además de su eficiencia, el 3WQF170 garantiza larga duración y es muy fácil de realizarle mantenimiento. Es particularmente efectivo para orientar la pulverización en determinadas áreas, ahorrando costos y siendo más respetuoso con el medio ambiente.

La empresa asegura que se trata de un equipo “fácil de operar debido a muchas funciones avanzadas que tiene, como vuelo autónomo, retorno de punto de interrupción, esquivar obstáculos, etc”. Es grande, no tanto como un helicóptero real, mide 220 cm de largo, 62 de ancho, 72 cm de alto y un peso de 60 kg. Puede cargar hasta 18 kilos en materiales operativos.

3WQF170 ofrece dos opciones: manejo con un control, como cualquier dron, o realiza vuelos en automático. Gracias a su inteligencia artificial, la unidad calcula la trayectoria que debe recorrer para realizar sus tareas.

Este equipo está especialmente pensado para tareas amplias, gracias a su alta capacidad de penetración de la pulverización. Se usa principalmente en grandes campos de cultivo y zonas de árboles con frutos.

Por si fuera poco, el equipo cuenta con tecnología de reconocimiento de plagas e infecciones en las plantas. 3WQF170 está programado para prevenir la propagación de plagas y cuidar el cultivo.

Los drones de fumigación de cultivos no son, por supuesto, un desarrollo completamente nuevo: en 2019, la startup de drones Volocopter que se asociaría con John Deere para un avión aéreo comercial no tripulado.

Fuente: Interesting Engineering