Especialistas del Centro de Elementos Estratégicos y Materiales Críticos de Birmingham consideran que la industria de la conducción eléctrica crece demasiado rápido.  Si bien los vehículos son libres de carbono durante su vida útil, ¿Qué pasa cuando sus baterías y demás piezas se vuelven desechos? 

“La velocidad a la que estamos haciendo crecer la industria es absolutamente aterradora. Es algo que nunca se había hecho antes a ese ritmo de crecimiento para un producto completamente nuevo”, dijo Paul Anderson de la Universidad de Birmingham a la BBC.

Según proyecciones de la Unión Europea (UE), más de 30 millones de coches eléctricos circularán en el continente para 2030. Anderson alerta sobre la necesidad de fijar planes de reciclaje desde ahora para los desechos que pueda dejar este mercado. “En 10 a 15 años, cuando haya un gran número de baterías que lleguen al final de su vida, será muy importante que tengamos una industria del reciclaje”.

Las baterías son unas de las piezas fundamentales que preocupan al especialista, porque si bien baterías tradicionales de plomo-ácido se reciclan ampliamente, no se puede decir lo mismo de las versiones de iones de litio utilizadas en los automóviles eléctricos.

Las baterías de los vehículos están compuestas por varios cientos de celdas de iones de litio individuales. Pueden incluso explotar si de desmotan de manera incorrecta.

“Actualmente, a nivel mundial, es muy difícil obtener cifras detalladas sobre el porcentaje de baterías de iones de litio que se reciclan, pero el valor que todos cotizan es de alrededor del 5%. En algunas partes del mundo es considerablemente menor”, dice el Dr. Anderson.

La UE ha fijado que, dentro de los planes de responsabilidad ambiental de los fabricantes, los proveedores son quienes deben hacerse responsables de que estos desechos no supongan un impacto negativo en el medio ambiente. Varias empresas importantes del sector ya han encontrado algunas alternativas para sus baterías viejas, a continuación algunos ejemplos:

Nissan: Reutiliza baterías viejas de sus automóviles Leaf en los vehículos guiados automatizados que entregan piezas a los trabajadores en sus fábricas.

Volkswagen: Hace lo mismo, pero también ha abierto recientemente su primera planta de reciclaje en SalzgitterAlemania, y planea reciclar hasta 3,600 sistemas de baterías por año durante la fase piloto.

Renault: Tiene un programa de reciclaje de baterías de sus coches eléctricos a través de un consorcio con la empresa francesa de gestión de residuos Veolia y la empresa química belga Solvay.

“Como resultado del proceso de reciclaje, se recuperan muchos materiales diferentes. Como primer paso, nos enfocamos en metales catódicos como cobalto, níquel, litio y manganeso”, apuntó Thomas Tiedje, jefe de planificación para el reciclaje en Volkswagen Group Components.

“Nuestro objetivo es poder abordar el 25% del mercado del reciclaje. Queremos mantener este nivel de cobertura y, por supuesto, esto cubriría con mucho las necesidades de Renault”, aseveró Jean-Philippe Hermine, vicepresidente de Renault para el medio ambiente.

Fuente: BBC