Bloomberg publicó un artículo que destaca la necesidad de invertir en transporte público para que su desarrollo tecnológico impacte de manera positiva en la vida diaria de los ciudadanos.

En el caso de Estados Unidos, los columnistas Tffany Chu y Daniel Ramot piden al gobierno de Biden asignar recursos para este sector, como manera de incluso abordar desafíos como el cambio climático y la desigualdad.

La tecnología ha crecido mucho, por ejemplo, en el comercio electrónico y de pedidos a domicilio. Sin embargo, aún es común, hasta en países de “primer mundo” que los usuarios que esperan por que llegue un autobús en una estación no sepan cuánto tardará en arribar. Si bien no es el 100% de los casos, es innecesario que aún hayan tantos servicios con tan poco desarrollo tecnológico.

“Somos fundadores de empresas de tecnología de tránsito cuyo software impulsa los sistemas de transporte público en cientos de ciudades de todo el mundo. Sabemos que la tecnología para mejorar significativamente la movilidad, promover la equidad y las oportunidades económicas, y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, está disponible en la actualidad. Pero Estados Unidos carece de políticas y mecanismos de financiación para alentar y permitir que las ciudades accedan a estas innovaciones a gran escala. El presidente Joe Biden ha identificado cuatro desafíos urgentes que enfrenta Estados Unidos: la pandemia, la economía, el cambio climático y la equidad racial. El transporte es fundamental para abordar cada uno de estos desafíos. Para hacerlo, el gobierno federal debe repensar radicalmente su enfoque”, escriben los autores.

Continúan el argumento señalando que la ineficiencia del transporte público, en este sentido, estimula la adquisición de vehículos que aumentan la cantidad de emisiones.

Un sistema de transporte público asequible, conveniente y respetuoso con el medio ambiente es una solución para abordar el cambio climático.

Los autores presentaron tres formas para solucionar  esta situación, la cual tendría un importante impacto social como ambiental:

  1. Crear políticas y fondos dedicados para impulsar la innovación.

“Si bien es innegable que necesitamos invertir en la mejora de nuestras carreteras y puentes, es igualmente importante que creemos nuevos mecanismos de financiamiento para respaldar la inversión en infraestructura digital y de datos”.

2. Vincular el financiamiento a los resultados.

“Durante demasiado tiempo, las comunidades de los Estados Unidos Han visto aumentar los costos de transporte mientras que la calidad y el alcance del servicio disminuyeron. En la actualidad, la asignación del gobierno federal de fondos automáticos o de ‘fórmula’ a las agencias de tránsito recompensa la cantidad de millas que viaja un autobús, en lugar de lo bien que satisfacen las necesidades de la comunidad”.

3.  Financiar las operaciones de tránsito, no solo el equipo.

“El Congreso ha financiado el transporte desde hace mucho tiempo con una división de “80-20”, dominado por el gasto en proyectos de capital de carreteras e infraestructura de alto costo. Dentro del 20% que recibe el tránsito, las reglas que rigen cómo se puede aplicar este financiamiento alientan a las ciudades a comprar autobuses grandes y costosos, lo que deja una brecha significativa en lo que respecta al dinero necesario para operar sus servicios. Si las autoridades estatales y locales pudieran asignar ese mismo grupo de fondos de manera más flexible, con un menor énfasis en los gastos de capital, se podrían destinar más dólares federales a programas que puedan servir mejor a nuestras comunidades”.

Fuente: Bloomberg City Lab