Gracias a la tecnología de Bosch,  actualmente cada vez que personas manejan modelos VW Golf 8 están proporcionando información de conducción para sistemas de inteligencia artificial, logrando avances en materia de conducción autónoma.

Este servicio está basado en la nube utiliza datos de tráfico del mundo real obtenidos por sensores para proporcionar mapas multicapa de alta resolución y mantenerlos actualizados. Para una conducción cada vez más automatizada, esta función es fundamental.

Sobre esto, el Dr. Mathias Pillin, presidente de la división de Soluciones de Computación de Dominio Cruzado de Bosch, dice: “Nos complace allanar el camino hacia la movilidad del mañana junto con nuestros socios”.

Bosh sostiene que los autos autónomos del futuro necesitan mapas digitales de alta precisión para poder ubicarse en el terreno.

“Esto es exactamente lo que ofrece la firma vial de Bosch: al utilizar información de sensores de radar y video, así como datos de movimiento del vehículo, aumenta los mapas de navegación comunes con capas adicionales para la localización y el control del vehículo. Estas capas adicionales son compatibles con los formatos de mapas típicos. Actualmente se están generando datos para configurar la firma de la carretera. A partir de 2023, los vehículos contarán con la firma junto con una cantidad inicial de servicios. Bosch planea usar datos actuales para expandir continuamente la firma y mantenerla actualizada. Si bien los otros niveles del mapa realmente despliegan todo su potencial, especialmente en vehículos con funciones de manos libres de nivel 2 y superiores, también ofrecen ventajas en los niveles inferiores”, señala la firma en su sitio web.

En este sentido, Volkswagen está cumpliendo con un papel imprescindible gracias a su modelo Golf 8 y su presencia en toda Europa, pues este vehículo está recogiendo información cada vez que conduce sobre carreteras del referido continente. Los datos son enviados a la nube de Bosch.

En la página web, la marca explica que “gracias a la firma de carretera de Bosch, los vehículos pueden determinar su posición con un alto grado de precisión: en tiempo real, cada vehículo compara la información proporcionada actualmente por sus sensores envolventes con la de su gemelo digital. Esta comparación permite a los coches determinar con precisión su posición en el carril hasta unos pocos decímetros en relación con el mapa de alta precisión. El uso de radar significa que la localización funciona de manera confiable incluso en condiciones climáticas adversas como niebla, lluvia y nieve, condiciones que hacen que sea difícil, si no imposible, que una cámara perciba su entorno”.

Fuente: Bosch