El gobierno británico anunció que este año presentará una legislación que requiere que todas las casas y oficinas próximas a construirse dentro de Inglaterra incluyan cargadores para vehículos eléctricos.

En este sentido, es obligatorio para las nuevas casas u oficinas contar con dispositivos inteligentes de carga, en aras de acelerar la transición hacia energías libres de emisiones. En el caso de oficinas, los puntos de carga deberán estar ubicados por cada cinco espacios de estacionamiento.

De esta manera Inglaterra se convertirá en el primer país en exigir que los edificios tengan cargadores de vehículos eléctricos. Esto aumentará la confianza por parte de los conductores para renunciar a sus autos de diésel y adquirir uno eléctrico.

La propuesta es parte del movimiento para aumentar rápidamente el número de cargadores en Inglaterra antes de la prohibición de los nuevos vehículos de combustibles fósiles en el Reino Unido en 2030, según detalla un informe oficial.

En Inglaterra, esta ley había sido anticipada por el gobierno en 2019. Se espera que se empiece a aplicar a partir de 2022.

“La carga flexible en casa y en el lugar de trabajo durante el día será crucial para descarbonizar no solo el transporte, sino todo el sistema energético del Reino Unido. Al igual que mejorará la eficiencia energética, la calefacción electrificada y la energía solar en 13.5 millones de hogares, esperamos ver todo esto como parte de los planes para las nuevas viviendas también”, dijo Nigel Pocklington, director ejecutivo de la empresa de energía limpia Good Energy.

El gobierno además anunció una app llamada EV8 Switch, que calcula cuánto dinero podrían ahorrar los conductores del Reino Unido al cambiar a un vehículo eléctrico en comparación con su vehículo de gasolina o diésel actual, junto con detalles sobre los ahorros de dióxido de carbono (CO2) y las mejoras en la calidad del aire que podrían lograr.

Fuente: The Times UK