El Instituto de Ingeniería de la UNAM se encuentra en un proceso de pruebas con el Metrobusito para apoyar las operaciones del Metrobús de la Ciudad de México, al tiempo en que impulsa soluciones de electromovilidad en la capital.

Este trabajo de análisis se realiza a través del Laboratorio de Evaluación de Tecnologías Vehiculares (LETEV).

En este proyecto, además de la UNAM, participan la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTEI) del Gobierno Federal, el Bosque de Chapultepec y la empresa VEMO.

Las unidades son totalmente eléctricas y ya superaron pruebas de funcionamiento. El siguiente paso es que se estandaricen como nuevas alternativas de transporte en la ciudad.

Germán Carmona Paredes, investigador de la universidad, detalló que cada vehículo tiene una autonomía de hasta 200 kilómetros.

“Es un autobús de cinco y medio metros, con capacidad para 22 pasajeros, 12 de ellos parados y 10 sentados, con un vestíbulo muy amplio, además cuenta con un piso bajo para poder recibir y subir a pasajeros con silla de ruedas, a través de una rampa que se despliega”, señaló .

Sobre las funciones de Carmona Paredes, se encargó de seleccionar el vehículo, identificar oportunidades y coordinar alguna pruebas en Ciudad Universitaria.

“El Metrobusito nos será útil para evaluar trayectos de pruebas, obtención de orografías, pendientes, velocidades, aceleraciones, y con eso calcular la energía que requerimos para las grandes unidades de Metrobús, y tender rutas muy puntuales; es decir, hacer vehículos a la medida desde el punto de vista de la movilidad eléctrica”, mencionó Carmona.

El sistema Metrobusito es una gran oportunidad para recuperar vehículos pequeños que fueron desechados en el pasado.


“Además, con patrocinio de la SECTEI tenemos dos proyectos importantes: establecer el LETEV; y un desarrollo para realizar sistemas de tracción híbrida, pero apostándole a tener bancos de baterías más pequeños y, por lo tanto, a menores costos”, concluyó.

Fuente: DGCS