La Ley de Empleo e Inversión en Infraestructura en Estados Unidos incluye políticas de reciclaje más ambiciosas para evitar que el plástico llegue al océano, además sistemas de uso de baterías eléctricas para autos, pues se proyecta que la cantidad de vehículos libres de emisiones se multipliquen en los siguientes años.

Activista ambientales celebraron las medidas, sin embargo, algunos especialistas apuntan que sigue siendo un reto la ejecución de dichas políticas en comunidades locales.

Este lunes el presidente Joe Biden firmó el proyecto de ley de infraestructura, con un respaldo económico de mil millones de dólares, incluyendo la ley de reciclaje, a la cual se asignan 75 millones de dólares.

Esta nueva iniciativa utiliza los recursos de la Agencia de Protección Ambiental para educar a los hogares y los consumidores sobre los programas de reciclaje residenciales y comunitarios, la disminución de la contaminación en el flujo de reciclaje y el apoyo a la infraestructura de reciclaje.

Otros 275 millones de dólares se van a acciones para la protección de océanos del plástico. En este sentido, se cuenta con un proyecto de ley que exige actualizaciones de infraestructura y otras medidas para mantener los plásticos fuera de las vías fluviales.

Se asignaron 200 millones al Programa de Desechos Marinos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, una de las iniciativas más importantes para combatir los desechos que llegan a los océanos.

«Afortunadamente, se están tomando medidas en los pasillos del poder para mejorar el reciclaje y mitigar las más de 11 millones de toneladas métricas de contaminación plástica que ingresan a nuestro océano cada año», dijo Nick Mallos, director senior del programa Trash Free Seas de Ocean Conservancy.

Baterías de autos

Se destinarán 7.5 mil millones de dólares para ayudar a establecer un sistema nacional de carga de vehículos eléctricos y 5,000 millones para autobuses escolares eléctricos.

6,000 millones irán para las subvenciones para el procesamiento de material de baterías y subvenciones para la fabricación y el reciclaje de baterías.

«Los partidarios ven las inclusiones como una señal clara que el reciclaje se está tomando más en serio como infraestructura esencial después de meses de pedir a la administración de Biden que incluyera a la industria en la conversación nacional más amplia», señala Megan Quinn, en Waste Dive, una publicación enfocada en el reciclaje.

“Invertir en una mejor infraestructura de reciclaje puede ser costoso y los proponentes ven el financiamiento federal como una forma de eliminar los obstáculos relacionados con los costos para mejorar el reciclaje en los Estados Unidos”, añadió.

Fuente: MarketWatch