Pruebas demostraron que los coches que usan gasolina de origen sintético, contaminan tanto como aquellos que usan combustibles fósiles, pues la emisión de nitrógeno es casi la misma.

Los combustibles sintéticos son muy similares a la gasolina y el diésel, pero más costosos de producir. Se venden con la promesa de que incrementará la vida útil del vehículo, además de alinearse a los objetivos globales de cero emisiones.

El grupo ambientalista Transport & Environment (T&E) afirma que este tipo de combustibles no tienen un impacto relevante para mejorar la calidad el aire en las ciudades.

“Un automóvil que funciona con e-gasolina emite niveles igualmente altos de NOx tóxicos que la gasolina estándar E10 de la UE y mucho más monóxido de carbono y amoníaco, según las pruebas de la organización de investigación IFP Energies Nouvelles para T&E. Si bien las emisiones de partículas se reducen considerablemente en el interruptor, aún se emiten más de dos mil millones de partículas por cada kilómetro conducido en un vehículo de gasolina electrónica. Las pruebas de laboratorio compararon las emisiones de un automóvil que usa gasolina y tres mezclas diferentes de e-gasolina”, detallaron los especialistas.

Concretamente, las pruebas demostraron que la gasolina sintética produce el triple de monóxido de carbono cuando se quema y generó el doble de amoníaco, lo cual puede impulsar riegos para la salud de las personas, como asma, enfermedades cardíacas y cáncer.

En este sentido, Julia Poliscanova, directora senior de vehículos y movilidad eléctrica en T&E, argumentó: “Ninguna cantidad de giro puede superar la ciencia de la quema de hidrocarburos. Mientras el combustible se queme en los motores, el aire tóxico persistirá en nuestras ciudades. Los legisladores que dejan lagunas para los combustibles electrónicos en los objetivos de emisiones están condenando al público a décadas más de contaminación del aire evitable».

Fuente: Transport & Environment