El Camión GenH2 es la propuesta de Daimler de un vehículo pesado propulsado por pilas de combustible de hidrógeno, con el fin de cumplir sus objetivos ambientales de reducción de emisiones.

Actualmente la industria de la movilidad sabe una cosa: que el diésel dejará de usarse en al menos una década, por lo cual hoy existe la duda sobre su sustituto, que puede ser hidrógeno o baterías eléctricas.

Al igual que los tanques de gasolina, los tanques de hidrógeno se llenan muy rápido, lo que resta tiempo fuera de movimiento, aunque muchas startups han trabajado en baterías de carga súper rápida, por lo que hay dudas sobre quién ostentará el dominio del mercado.

Sin embargo, el hidrógeno requiere mucha más energía para fabricarse, así como redes de productores, transportadores y estaciones de servicio que no existen en la actualidad. Las baterías son comparativamente baratas y la infraestructura de carga está más disponible y se implementa rápidamente.

Muchos fabricantes como Daimler, Toyota y Volvo apuestan al hidrógeno como solución para el subsector de transporte con camiones en largas distancias.

Por su parte, Traton SE de Volkswagen AG, propietaria de las marcas Scania, MAN y Navistar apuestan mayormente a la conducción eléctrica para este mismo sector.

Scania dice que, dentro de unos años, lanzará un camión con batería eléctrica que puede arrastrar 40 toneladas de carga durante 4 horas y media y cargar rápidamente durante el descanso obligatorio de 45 minutos del conductor.

Ante este escenario, Art Vallely, presidente de Penske Truck Leasing, dijo: “No hay una elección clara en este momento sobre qué tecnología será mejor. Mucho se desarrollará en los próximos tres a cinco años”.

No es la primera vez que dos tecnologías se enfrentan por el dominio del mercado. Muchas veces ni siquiera el factor desempeño es la clave para prevalecer. En décadas pasadas, Betamax y VHS compitieron por el mercado del video. Betamax de Sony, a pesar de ser superior según especialistas, fracasó.

Por ello, aunque muchos expertos abogan por el uso del hidrógeno, proyecciones muestran que tiene un camino difícil para dominar el mercado, que ya lleva tiempo con casos concretos de desarrollo de baterías eléctricas y soluciones relacionadas a este sector.

“No hay una elección clara en este momento sobre qué tecnología será mejor”, destacó Vallely. “Se desarrollarán muchas cosas en los próximos tres a cinco años”, añadió.

Fuente: WSJ