Recientemente se reveló una patente que confirma los planes de Ferrari para competir en el emergente mercado de los autos eléctricos. Y es que el fabricante italiano al parecer no llegará con un SUV, como la mayoría de las propuestas anunciadas, si no con un deportivo.

La empresa está patentando su diseño, que por lo visto es muy novedoso con respecto a lo mostrado en 2020. Según lo que se pudo conocer, el modelo contará con una placa de piso y un chasis con espacio para dos paquetes de baterías distintos. Parece haber una unidad más grande montada en la parte trasera del vehículo.

Las baterías parecen estar fijadas en su propia sección del piso, lo que implicaría que, a pesar de la creciente popularidad de la tecnología en el importantísimo mercado chino, el Ferrari eléctrico, aún sin nombre, no ofrecerá cambio de batería en su lanzamiento.

Ferrari estaría compitiendo en este subsector de soluciones eléctricas deportivas contra otras compañías como Lotus y Polestar

«Ferrari continúa ejecutando nuestra estrategia de electrificación de una manera altamente disciplinada, y nuestra interpretación y aplicación de estas tecnologías tanto en motor deportivos y en los autos de calle es una gran oportunidad para llevar la singularidad y la pasión de Ferrari a las nuevas generaciones… también estamos muy entusiasmados con nuestro primer Ferrari totalmente eléctrico que planeamos presentar en 2025 y pueden estar seguros de que será todo lo que sueño que los ingenieros y diseñadores de Maranello pueden imaginar para tal hito en nuestra historia”, dijo John Elkann, director de la marca.

¿Esto significa que la marca renunciará por completo a los motores tradicionales? Pues al parecer no. Según el medio especializado AutoExpress UK, Ferrari estaría pensando en el desarrollo de una línea de vehículos híbridos, sin tener claro si serán enchufables o tradicionales.

Fuente: Auto Express