Si algo ha hecho que la conducción eléctrica no se estandarice en la actualidad es la infraestructura. Muchos consumidores consideran que poseer un auto eléctrico aún puede ser incómodo por la falta de puntos de carga en carreteras y ciudades.

En este sentido, la organización EY Global, mediante un estudio, determinó que se necesitan 65 millones de puntos de recarga en Europa para cubrir la demanda de unos 130 millones de vehículos eléctricos. EY añade que al menos 9 millones de puntos de carga deberían ser públicos.

El informe además calcula que para crear esta infraestructura se necesita una inversión de 115,000 millones de euros de 2022 a 2035.

El uso global de coches eléctricos, según estima EY, aumentará la demanda de electricidad en 30% por año. Esto debido a que millones de unidades en el mundo se deberán recargar simultáneamente.

Actualmente, Europa cuenta con 374,000 puntos de recarga. Dos tercios se distribuyen en Francia, Países Bajos, Italia, Alemania y Reino Unido.

“Aunque técnicamente es un asunto complejo abordar las distintas categorías de cargadores eléctricos para vehículos, lo que si es cierto es que para que logremos descarbonizar la movilidad es necesario, entre otras cosas, incentivar la compra de vehículos eléctricos y, sobre todo, extender la red de recarga pública ultrarrápida simplificando las plataformas de pago, sin olvidar el potencial como vector energético del hidrogeno renovable y los importantes avances tecnológicos que se han producido en el campo de los combustibles fósiles, muchos menos contaminantes que hace tan solo una década”, es el argumento que se lee en el portal de EY España.

EY en España  promueve el que el país ibérico, que actualmente cuenta con unos 10,000 puntos de recarga, se sume a esta tendencia para avanzar con sus objetivos de descarbonización.

“Conviene que destaquemos los principales hitos que contiene el citado Proyecto de Ley, fundamentalmente en materia de movilidad eléctrica, aunque aborda otros referidos a materia tributaria, reducción de plazos administrativos, etc”, destaca la organización.

Fuente: EY