Varios especialista en Europa ha señalado que el confinamiento por la pandemia de COVID-19 ha sido un punto de inflexión para el urbanismo verde.

La profesora Enrica Papa, de Planificación del Transporte en la Universidad de Westminster en Londres, dijo: “Durante el confinamiento surgió la necesidad de recuperar espacios que ya no se usaban para automóviles, desde estacionamientos hasta áreas frente a restaurantes, para dar a la sociedad. Son todas intervenciones que también se hicieron antes pero que, en este período, se han incrementado dramáticamente. En Londres, por ejemplo, gracias a una disposición que permitió la ocupación de terrenos públicos, en el espacio de un mes empezaron a brotar como hongos las calles escolares, es decir, calles frente a las escuelas donde, por unas horas, los autos ya no pueden circular».

En el mundo, desde la pandemia, se han llevado a cabo 925 intervenciones en zonas urbanas, ya sea para crear plazas, nuevas calles, estacionamientos, entre otros, según la web Pedbikeinfo.

La plataforma presenta ejemplos de transformaciones como el coloreado de asfalto de las calles, para convertirlas en espacios comunes para detenerse y socializar, quizás con bancas, jardineras y mesas de ping pong.

En Milán, Italia, se llevó a cabo el proyecto Piazze Aperte; en India, se realizó uno similar llamado Streets for People Challenge

Esto ha aumentado la presencia de mesas, sombrillas y sillas en las calles. Los bulevares volvieron a estar de moda.

Si 925 proyectos a escala global te parece poco, ¿sabías que solo entre 2014 y 2015 se realizaron experimentos en 496 ciudades de 27 países del mundo?

Ante la incógnita sobre el verdadero impacto de estos proyectos en las ciudades del mundo, Luca Bertolini, profesor de Urbanismo en la Universidad de Ámsterdam, comentó: «Las intervenciones de urbanismo táctico son similares a lo que llamamos ‘experimentos callejeros’. Nosotros, sin embargo, estudiamos aquellos que, potencialmente, pueden conducir a un cambio radical en la idea de la ciudad como un todo y no solo en el lugar de la intervención. ¿Qué hay que cambiar por toda la calle para que el experimento sea realmente efectivo? ¿Qué otros servicios e infraestructura hay que diseñar? La idea es que las cosas que son importantes para la vida diaria de las personas deben estar más juntas, como en qué llaman en París ‘la ciudad de los 15 minutos’. El riesgo, de lo contrario, es el ‘efecto carnaval’, donde vas de fiesta un día para no cuestionar tu forma de hacer las cosas el resto del año».

El analista agregó que, si bien estos proyectos están en manos del sector público, solo puede llevarse a cabo si la comunidad los impulsa.

Fuente: EX-TRA