El mercado de vehículos eléctricos ha logrado la satisfacción de sus usuarios con elementos como calidad de las marcas, soluciones inteligentes y aspiraciones pro ambientales.

Sin embargo, aún hay un largo camino por recorrer en temas de rentabilidad, alcance, infraestructura y costos para el consumidor.

Un estudio publicado por Hexagon, con una muestra de 416 profesionales automotrices en el mundo, revela que los vehículos eléctricos no serían económicamente atractivos hasta 2026 o 2028.

“En Europa y América, el 36 % no cree que los precios igualarán hasta más allá de 2028, a pesar de que el 47 % confirma que los costos son la mayor amenaza para la adopción por parte del consumidor y que no alcanzar el punto de precio necesario es un obstáculo importante para la transición de los automóviles que funcionan con combustibles fósiles”, señala el reporte.

84% apunta que deben haber mejoras en la autonomía de los modelos y 60% en que deben fijarse reducción de precios.

“La inversión en aumento del 60 % en la reducción del precio de los vehículos eléctricos está dando sus frutos y los fabricantes de automóviles están ganando terreno, aunque la incertidumbre prolongada del mercado debido a la pandemia de COVID-19 y los bajos volúmenes de producción mantienen los costos altos. La encuesta también reveló que la ansiedad por el alcance sigue siendo una barrera para la adopción, pero aliviar esa ansiedad implica producir baterías de mayor alcance que contribuyen significativamente al costo del vehículo”, analiza el reporte.

«La única forma de resolver las demandas conflictivas de reducción de precios, aumento de ganancias y mayor alcance es a través de una mayor innovación y eficiencia en la fabricación en todo el sector», prosigue.

Al analizar el mercado de fondo, se descubrió que a los compradores se les resulta cuesta arriba adquirir las unidades, y los proveedores no pueden reducir sus costos debido a que los volúmenes de pedidos de vehículos eléctricos siguen siendo muy pequeños.

Fuente: Automotive News Europe