Es controversial pensar que la eliminación de carreteras es perjudicial para las ciudades, pues los usuarios de vehículos se sentirán con menos alternativas para moverse en su comunidad.

Sin embargo, muchas no cuentas con tantas alternativas para usuarios de bicicletas u otros vehículos de micromovilidad, o simplemente peatones, lo cual, francamente, genera una desigualdad que además afecta de manera indirecta al medio ambiente.

Claro, la solución tampoco es reemplazar todas las carreteras por nuevos desarrollos urbanos, servicios verdes y redes de calles alternativas, pero sí encontrar un equilibrio. Estas soluciones además promueven un entorno urbano más saludable y un crecimiento inteligente.

“Actualmente, existe un amplio consenso entre los planificadores urbanos de que agregar más infraestructura de transporte no resuelve la congestión del tráfico. Las áreas urbanas contaminadas y congestionadas muestran las deficiencias del paradigma del siglo XX de priorizar el tráfico de automóviles, y los beneficios aclamados a mediados de siglo no se materializaron por completo. Las carreteras crean desconexiones dentro del tejido urbano e impulsan la desinversión en las áreas que cruzan. En varias ciudades, los tomadores de decisiones y las comunidades buscan corregir estas repercusiones y encontrar un mejor uso para el suelo urbano ocupado por las carreteras”, detalló el reportero especializado Andreea Cutieru, del medio Arch Daily.

Recientemente, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, planteó la necesidad de derribar una autopista importante de la metrópoli, ante la importancia de “reconectar los vecindarios que fueron cortados por las carreteras de asfalto es la piedra angular de nuestra audaz visión de infraestructura para un mejor Nueva York».

Ante dicha situación, más de 30 ciudades estadounidenses están evaluando actualmente la eliminación de carreteras, mientras que la administración asignó un presupuesto para ayudar a reconectar vecindarios divididos por este tipo de infraestructura.

“El Congreso para el Nuevo Urbanismo identifica varios principios que sustentan los planes exitosos de remoción de carreteras, comenzando por enraizar los planes en las prioridades de la comunidad. Un enfoque para la eliminación de carreteras es reemplazar las autopistas con bulevares o una red de calles que restauraría el tejido urbano y, al mismo tiempo, conduciría el tráfico. Para la autopista Syracuse I-81, las autoridades decidieron reemplazar la autopista con una cuadrícula de calles que reduciría la velocidad del tráfico en el vecindario y podría estimular el desarrollo en el área. Este enfoque de autopista hacia los bulevares aumenta la inversión en áreas adyacentes y mejora la salud de la comunidad al mismo tiempo que interrumpe menos las necesidades del tráfico”, indica Cutieru al respecto.

Fuente: Arch Daily