El auto eléctrico más viejo no tendrá mucho más de diez años en las calles y recientemente se han recibido reportes de que, con el tiempo, este tipo de unidades disminuyen su rango.

Especialistas han concluido que modelos clásicos de Tesla y Chevy Volt pierden autonomía entre un 2% y un 3% al año. También se señala que esto ocurre por cargar las baterías de forma rápida y con frecuencia.

Es importante destacar que esto no ocurre en todos los casos, muchos conductores afirman que sus coches están como el primer día de uso.

La revista Autoweek publicó la experiencia de Rob Neary, un consultor de seguridad de TI en Westford, Massachusetts, y uno de los primeros en adoptar Tesla, todavía conduce su Model S Performance 2013 comprado con la batería de 85 kilovatios por hora. Aunque tiene otros autos, es su coche de uso diario y ha puesto 204,000 millas en el odómetro, incluidos dos viajes a California y tres a Florida.

Cuando el coche era nuevo, podía alcanzar los 405 kilómetros por carga, ahora siente que no podría superar los 160 kilómetros.

El usuario reporta que en climas fríos la situación empeora. También describe problemas del sistema para señalar cuánta batería queda, pues a veces muestra que tiene menos de lo que realmente tiene.

En este sentido, el usuario reconoció que la carga rápida podría ser un factor para el deterioro de la batería de su auto, sin embargo señala que una compañía, llamada Tesloop, usaba Tesla Model S para  servicios y recorría unos 28,000 kilómetros al mes.

Este coche, con este uso, solo perdió 6% de su alcance luego de viajar 480,000 kilómetros. Algunos analistas sostienen, tras analizar esto, que los vehículos eléctricos, como los automóviles de gasolina, funcionan bien cuando se usan mucho, en lugar de almacenarse estáticamente.

Tesla, en su su Informe de impacto de 2019, mostró que las baterías de sus modelos S y X pierden 10% de capacidad de autonomía tras rodar 320,000 kilómetros.

En este sentido, un análisis del profesor holandés Maarten Steinbuch apunta a que las cifras de Tesla muestran «un decaimiento rápido de alrededor del 5% en los primeros 40,000 kilómetros, y luego un decaimiento lento de aproximadamente el 7% en 280,000 kilómetros».

John Voelcker, otro analista, demostró que el Chevrolet Volt no pierde alcance incluso luego de rodar 480,000 kilómetros.

Fuente: Autoweek