Cruise, el servicio de viajes con vehículos eléctricos autónomos de General Motors, se convirtió en la primera empresa con permisos para operar y cobrar sus viajes en autos autónomos en San Francisco, Estados Unidos.

La compañía superó varias pruebas de desempeño y confiabilidad antes de recibir este permiso.

San Francisco es una ciudad donde los “robotaxis” se han vuelto comunes, por la cantidad de propuestas innovadoras que surgen en esta urbe. Ahora, convertirse en un negocio en esta ciudad tan importante, se marcará un hito en la transición de taxis autónomos.

La empresa confirmó que ya cuenta con una flota de hasta 30 vehículos eléctricos Chevrolet Bolt sin conductor.

Sobre la aprobación de este servicio en la ciudad, el comisionado Clifford Rechtschaffen, dijo: «Esta resolución marca otro paso importante en ese esfuerzo. Permitirá a nuestro personal continuar recopilando datos muy importantes que respaldarán el desarrollo de futuras fases».

Cabe destacar que las unidades no podrán superar los 48 kilómetros por hora de velocidad. No podrán salir de determinada área geográfica y no operarán desde las 10:00 pm hasta las 6:00 am. Tampoco podrán circular en carreteras ni cuando llueva mucho o haya mucha niebla.

Colectivos de personas con discapacidad aplaudieron la implementación de este servicio.

Pero Cruise no está solo en este mercado. También hay que señalar a Waymo, de Alphabet Inc, subsidiaria de Google. Éstos han cobrado sus servicios de robotaxis en algunos suburbios de Phoenix desde el año 2018.

Sin embargo, especialistas señalan que el hallazgo de Cruise es más impresionante, ya que opera en un área más densamente poblada, montañosa e impredecible. Waymo ha brindado a los empleados viajes sin conductor en San Francisco desde marzo, y Cruise ha ofrecido al público viajes de prueba nocturnos gratuitos desde febrero.

Hay que señalar que la tecnología de conducción autónoma aún no es perfecta y que aún hay casos en que los automóviles autónomos no siempre pueden predecir correctamente cómo reaccionarán los humanos ante los cambios en los eventos, incluidas las acciones del automóvil.

A pesar de ellos, las limitaciones en los servicios de empresas como Cruise o Waymo reducen las probabilidades de accidentes, como por ejemplo, el no poder operar durante algún fenómeno climático como la lluvia o la niebla.

Fuente: Reuters