Londres es la ciudad más inteligente del mundo según datos del Cities In Motion Index 2021. Sus soluciones y medidas en materia de movilidad, han sido clave para lograr este reconocimiento.

Lucía Bellocchio, fundadora de Trend Smart Cities, una firma de consultoría para el tema, sostiene que la capital inglesa es el máximo ejemplo de transición hacia energías más limpias y un estilo de vida más sostenible.

En este sentido, el Aeropuerto Internacional de Heathrow anunció un plan para que las instalaciones funcionen con energía renovable y reducir en 0.5% su huella de carbono en su espacio aéreo para 2030.

“Fiel al propósito de las ciudades inteligentes, que buscan ser espacios diseñados para el bienestar de personas que las habitan, la política de sostenibilidad del aeropuerto también plantea una mejora en la comunidad local a través de la transformación de Heathrow en un entorno silencioso, saludable, con oportunidades de trabajo dentro del aeropuerto y el uso de sus instalaciones como espacio de networking. El recorrido por la ciudad de la innovación ha comenzado”, señala Lucía Bellocchio en una columna.

Tras aterrizar en el aeropuerto, la especialista argentina se dirigió al centro de la ciudad. En vez de tomar un viaje por algún coche compartido de aplicación móvil, decidió tomar el metro para evaluarlo.

Para pagar el metro, se puede hacer con el uso de una  tarjeta de crédito o débito con tecnología contactless -sin contacto-. Por ello, si bien existe la opción, no es necesario adquirir boletos en taquilla.

Londres además de contar con sistemas de transporte público efectivos, también a implementado correctamente sistemas de micromovilidad, como bicicletas compartidas, y una infraestructura urbana con ciclovías para su correcto uso.

El sistema de bicicletas compartidas Santander Cycle es público y su uso se fracciona cada 30 minutos. La primera media hora de uso es gratuita y luego se cobra dos libras por 24 horas para realizar viajes ilimitados de esa misma duración. Las bicicletas, según sean plegables o no, pueden llevarse en algunas opciones de transporte público y hay más de 150,000 estacionamientos de bicis por las calles de Londres. También existen servicios privados de bicicletas, que pueden ser ágilmente contratadas desde una app, a lo largo y ancho de la ciudad”.

No solo las bicis dominan la escena de la micromovilidad londinense, sino también los scooters eléctricos como servicio, están tan estandarizados como las bicis.

Cabe destacar que todas estas acciones están enmarcas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU. El Reino Unido tiene uno de los gobiernos más comprometidos con esta agenda y busca ser modelo a seguir para otras naciones.

La autoridades londinenses aseguran haber obtenido resultados asombrosos, declarando los barrios como ‘zonas de baja emisión’ y el centro de la ciudad como una zona de ‘ultra baja emisión’.

En este sentido, Bellocchio apunta que los vehículos de combustión tradicional “no tienen permitido ingresar dentro de los límites de estas áreas. Para regularlo existe un sistema digitalizado de chequeo de las características de cada vehículo que permite consultar si es apto o no para circular por estas áreas, las alternativas existentes en caso de que no lo sea, y un riguroso control que incluye multas”.

Fuente: La Nación